Hoy os acerco un poco al personaje protagonista de mi segunda novela, El legado de Narmer: Hor-Aha. Hijo y sucesor de Narmer en el trono de Egipto, perteneciente a la I Dinastía (3050-2890 a.C.) y quien gobernó sobre los años 3000-2980 a.C. Este rey, independientemente de que sea o no el prototipo de Menes, fue una figura destacada y clave en los primeros años de la monarquía egipcia recién unificada.
⛏ Hor Aha no está tan documentado como Narmer, pero se han encontrado artefactos con su nombre en lugares como Zawiyet el Aryan y Helwan; y también en una tumba de Saqqara, la primera de un nuevo cementerio. Dos etiquetas encontradas en Abidos podrían indicar un viaje real a la zona del delta, el Bajo Egipto.
🤴 Si bien tenemos los registros de la Piedra de Palermo, en la que aparece su último año y medio de reinado. Sin embargo, estos registros tampoco nos aportan mucha más luz, pues se limitan a mencionar el «Seguimiento de Horus» (que parece algún tipo de ritual o festival regio que se realizaba regularmente) y la manufactura de una imagen del dios Anubis.
👑 Según la Piedra de Palermo, Hor Aha falleció tras seis meses y siete días después de su último año completo de reinado. Su tumba, ubicada en Abidos, era significativamente más grande que las de sus predecesores inmediatos. Está compuesta por tres hoyos (B10, B15 -la cripta propiamente dicha- y B19) con un revestimiento de ladrillos que oscila entre los 1,5 y los 2,1 metros de grosor. También aparecen cuatro tumbas subsidiarias alrededor y otro par de recintos mucho más pequeños en el lado noroeste. La tumba B14 fue utilizada para dar sepultura a Benerib, quien fue una de las esposas de Hor Aha.
